Del nacionalismo boliviano y otros pesares

bolivia1“In Bolivia, a Tight Grip on the Next Big Resource”, “Bolivia has lithium, and the president intends to make world pay for it”, leen los titulares del International Herald y del New York Times, respectivamente. (Gracias al amigo y colega Walter Díaz por compartir la información entre trabajos y café hoy). Me pregunto cómo leería el titular si apareciera un pozo petrolero en un baldío en Texas propiedad del gobierno norteamericano. “U.S. government officials find more oil in Texas and have the NERVE to, like…sell it and everything. THEMSELVES, you know? They refuse foreign companies to take charge of the whole thing…”…Ajá.

Pero bueno, la noticia. Puede ver la versión del NYT aquí, la del IH acá, y una del Guardian aquí. Parece que los hechos son más o menos así: Resulta que hay litio, y mucho, en Bolivia, más que en cualquier otra parte del mundo. Y resulta que los nuevos modelos de auto eléctrico, los de tantas compañías automotrices en problemas que confían en la nueva generación de carros eficientes para salir del atolladero económico, podrían usar ese litio. Es el metal mas liviano, el sólido de menor densidad, y los expertos en el tema indican que es posiblemente el material más apropiado para el desarrollo de baterías para esos nuevos vehículos.

Pero mi picada de ojos, mi pasme y parpadeo, no son consecuencia del litio. Enhorabuena para los bolivianos, los carros, y todos los demás beneficiarios lógicos. Mi sorpresa tiene que ver con la cobertura del asunto en la prensa.

Una búsqueda en google news (un motor que usa lo que tal vez sea el algoritmo más sofisticado de la red, para elegir sus noticias, pero que tiene también sus limitaciones, tal vez un día de estos lo hablemos aquí) rinde tres noticias principales: Las de IH y NYT (en realidad dos ediciones del mismo periódico) citadas arriba, y la de Guardian. Permítanme ilustrar mi malestar con algunas citas:

“Rather than helping lead the way to a cleaner, more fuel-efficient future, however, Bolivia could be a case study on the limits to globalisation.” (The Guardian)

“The country’s socialist president, Evo Morales, and its powerful union leaders are all deeply suspicious of foreigners, and their politics could stymie yet another opportunity for Bolivia to improve the lives of its citizens.” (International Herald Tribune)

“Japanese and European companies are busily trying to strike deals to tap the resource, but a nationalist sentiment about the lithium is building quickly in the government of President Evo Morales, an ardent critic of the United States who has already nationalized Bolivia’s oil and natural gas industries.” (New York Times).

El blog que el New York Times mantiene sobre Bolivia, revisado hoy, por cierto, tiene el mismo sabor: Foto de indígenas pobres, acompañada de una introducción al país cuyas primeras tres oraciones dejan la intención editorial muy clara: “Bolivia is South America’s poorest country, with about 60 percent of the population of 9.1 million mired in poverty. Since the election of President Evo Morales in 2006, regional tensions have grown.”

El subtexto, la insinuación, la sugerencia son claros: Que aquí hay un caso de un gobierno que no cede a las necesidades de la globalización, cuyo nacionalismo le impide tomar decisiones económicas justas, que obstaculiza el que las empresas internacionales metan mano para manejar un recurso mineral importante que el mundo, que el ambiente, que los mismos bolivianos, necesitan con urgencia…y por supuesto, las referencias obligadas al socialismo de Evo Morales, que no podían faltar.

Prometí que las entradas en “picada de ojos” serían breves, así que hasta aquí. Pero no puedo evitar pensar en unos paralelos históricos interesantes. En los tantos países cuyas agendas económicas son dictadas por organizaciones y bancos internacionales cuyos intereses no son los del país en desarollo sino los del capital foráneo…Jamaica, por ejemplo, retratada de forma terriblemente hermosa en el libro de Jamaica Kincaid y en la película Life and Debt, isla tratada de “egoísta” porque cometió la osadía de entrar en tratos con Europa por su cuenta para venderle guineos buenos y baratos…O el gobierno venezolano, que desde que le ha dado por explotar su petróleo y usarlo para construir alianzas con otros países, se ha tenido que aguantar la etiqueta de “dictadura” a pesar de depender de las urnas tanto o más que el nuestro…

Supongo que estamos a la espera a ver que pasa con Bolivia.

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2 comentarios en “Del nacionalismo boliviano y otros pesares

  1. Sí, ¡qué atrevimiento! ¡Qué cosa tan osada! ¡Qué avaros estos bolivianos! ¿Acaso pueden ser tan ingenuos como para creer que meramente porque el litio está dentro de sus fronteras es de ellos? ¿Cómo es que no ven la lógica de la explotación extranjera? Mitsubishi (o quien sea) compra los derechos de explotación a precio de carne podrida o de desierto para sembrar arroz; se lleva el litio para su país, hace baterías a precio de quemazón, y luego les vende las Duracell a Bolivia a precio de, pues, Duracell. Makes perfect sense. Yep!Como dicen, les das pon y te quieren guiar…

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