mucho ruido y pocas nueces

hotblack_20070610_squirrel2¿Qué hace a un “experto”?  Me refiero a los personajes que adornan los programas radiales y televisivos con su conocimiento acerca de un tema particular.  Especialmente a aquellos que por alguna razón se convierten en visitantes regulares o incluso obtienen su propio espacio para “analizar” en vivo los temas del momento. ¿Qué hace que algunos de ellos tengan más éxito que otros? Tal vez esos tienen más conocimiento sobre el tema de su expertise?

Un ensayo reciente de Sharon Begley, resumiendo los resultados del trabajo del psicólogo Philip Tetlock, de la universidad de Stanford, sugiere que no necesariamente.  Tetlock ha estudiado la precisión de unas 80,000 predicciones realizadas por expertos, televisivos y radiales, mayormente en Norte América.  Sorpresa: Resulta que la habilidad para predecir de los expertos NO parece estar relacionada con tener o no un grado avanzado en el área, mayor acceso a información privilegiada, posturas políticas particulares, o muchos años de experiencia.  No, señor.  Y es curioso, porque esas son justamente las cualidades que las estaciones utilizan para mercadear o anunciar al experto en cuestión.  Pero estadísticamente, la relación más sólida descubierta por Tetlock no fue ninguna de ellas.  El indicador más fuerte de  la probabilidad de que la predicción de un experto  esté correcta es…la fama. El éxito mismo.

Excepto que la relación es negativa. Al revés.  Patas arriba.  Contrario a lo que nos parecería más lógico a primera vista, MIENTRAS MAS FAMOSO SEA EL EXPERTO, MAS PROBABLE ES QUE SE EQUIVOQUE EN SUS PREDICCIONES.

¿Irónico, no?  Una manera de explicarlo es la siguiente. Las mismas características que aumentan la popularidad de un experto son aquellas que hacen que tienda a equivocarse.  Tetlock dice que estos señores y señoras tienden a tener una Gran Idea – es decir, una obsesión particular, típicamente asociada a una postura política concreta e inflexible, y le aplican esa Gran Idea a…er…TODO.  Como el mundo y los humanos son bastante complejos, aplicar la Gran Idea en blanco y negro,  constantemente,  aumenta la probabilidad de error.  Pero también hace que las aseveraciones de los expertos suenen sólidas, claras, y consistentes. Y esa fuerza,  claridad, y consistencia parece gustarle al público.

Creo que el fenómeno no ocurre solamente en el vecino gigante a nuestro norte, donde trabaja Tetlock.  Ayer por la mañana escuché una muestra local en nuestra radio AM. (Ya sé, prometí no escuchar esas cosas, en esta entrada anterior, pero ya ven…no lo pude resistir…)  Escuché, decía, a un “analista” (ese es el nombre que le damos a nuestros “expertos”, en Estados Unidos los llamarían “pundits”) citando estadísticas con mucha convicción.  Los porcentajes que citaba estaban relacionados con una Gran Idea, una obsesión personal suya, que trae con frecuencia (y frecuentemente por los pelos) a su programa.  Y eran números distintos a los de la semana pasada.  Y tan erróneos (porque resulta que esa información, como tantas otras, está mas o menos disponible, si uno busca) como los de la semana pasada.  Se los estaba sacando, como decimos aquí, de la manga.  Pero los repetía, con firmeza, certeza, convicción, pasión, y energía. Y así es que nos gustan nuestros pundits:  Firmes, sólidos, incluso un poco gritones.  Su programa es, por supuesto, muy exitoso.

Abundan los ejemplos en la radio local.  Anécdotas descontextualizadas presentadas como “historia”.  Chismes vociferados como “dato” o evidencia.  Opinión planteada como “hecho” contundente.  Grandes Ideas, explícitas o implícitas,  como manera única de interpretar la realidad.  Ah, y los emplazamientos…..  A cada rato, y frecuentemente a gritos, emplazan figuras públicas a pasar por la estación a responder acusaciones.  O a escuchar al “pueblo” que los llama por teléfono.

Abundan también los ejemplos en la televisión norteamericana.  Por suerte Stewart nos ha resumido, eficaz y jocosamente, algunos errores predictivos, gritos, y emplazamientos de los pundits de allá en este video del Daily Show:

Gracias, Stewart!  [Que sistema el nuestro – tenemos que recurrir a los comediantes para que obtener noticias más confiables que las que podemos esperar de la prensa formal… Pero en fin…]

De vuelta a los pundits, locales o no.  Las cualidades que según el trabajo de Tetlock aumentan el éxito de las predicciones “expertas” son rasgos de personalidad y actitud que tienden a hacerlos menos, no más, populares.  Es decir:  los analistas más certeros hablan… ¡con menos certeza!  Son más cautelosos, cambian de opinion si es necesario, estudian mucho, están más abiertos a análisis alternos y se informan constantemente.  Aunque eso implique reconocer errores o quedarse callado.  Tal vez esos son los “pundits” que necesitamos, en cualquier parte del mundo.  Menos ruido. Más nueces.

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