picada de ojos, caños y cañones edition(2): cañones

army_kidsLa entrada anterior trataba sobre la confrontación implícita en la controversia sobre la mejor manera de manejar los terrenos del caño Martín Peña: el concepto del bien común vs. el del potencial del capital.  En esta entrada comento otra noticia reciente: La implementación de un programa “piloto” para que el JrROTC se establezca regularmente en las escuelas de Puerto Rico. [Presione aquí para la noticia del Nuevo Día, acá para la versión del Ñame].

Cañones

Resumo la cuestión:  El Reserve Officer Training Corps, un brazo de la reserva del ejército norteamericano que suele operar dentro de las universidades para reclutar y entrenar oficiales, tiene una versión “Junior” para los menores de edad, que (con menor frecuencia que su contraparte más adulta) opera dentro o cerca de algunas escuelas superiores en Estados Unidos.  Tanto la versión regular como la Junior ofrecen electivas, entrenamiento físico y ‘asesoría académica’ para el estudiante, dentro del marco de una carrera militar.

En más de una ocasión alguien me ha dicho, al escuchar que me opongo a la presencia de estas instituciones militares dentro de las educativas, cosas como “¿pero por qué?  ¡si eso le dá [disciplina, algo que hacer, educación física, liderato, etc.] a los muchachos! ¿cómo vas a estar en contra de eso?”.  Tanto para aquellos que apoyan al ROTC en las escuelas y universidades, como a los que rechazamos esa presencia, las razones para favorecer u oponerse resultan auto-evidentes, transparentes, obvias. Permítanme subrayar algunas de las mías aquí:

  • Para mí hay algo profundamente perturbador, incluso repugnante, en el sesgo de clase social en cuanto a la presencia militar en los espacios educativos. Con excepción de las poquísimas escuelas militares privadas, lo militar protagoniza las discusiones sobre la adultez y el futuro de los estudiantes  solamente en aquellas escuelas en donde hay una proporción relativamente alta de estudiantes por debajo del nivel de pobreza.  En los colegios y escuelas privadas, es la Universidad la que protagoniza las discusiones sobre el futuro de los estudiantes.
  • El hablar del Jr Rotc como herramienta para prevenir la deserción me parece falaz.  Es posible que, como una señora encantadora me dijo una vez, en efecto el ejército le haya servido a muchos jóvenes para aprender una disciplina que les haya sido útil para enderezar su vida.  Pero de ahí a designarlos como solución aprobada por el estado para la deserción…uf.  El término “conflicto de interés” se queda corto.  El estado jamás permitiría, por ejemplo, que el Partido Independentista montara clubes de ambientalismo en las escuelas para educar a los jóvenes sobre el ambiente, o que los Populares estuviesen a cargo de la iniciativa de Ética, o que los Penepés tuvieran clases de Empresarismo 101…o que la iglesia adventista diera la clase de salud.   Y está bien que no lo permitan – las iglesias, los partidos, el ejército, son instituciones férreamente ideológicas que tienen un interés en el reclutamiento de nuevos miembros que supera cualesquiera buenas intenciones que sus miembros puedan tener para con la juventud.
  • Y hablando de iglesias, hace solamente algunas semanas se distribuía en todas las escuelas una carta circular que obliga a los estudiantes a “reflexionar” por cinco minutos, y que hasta recomendaba el texto de ocho de los diez mandamientos para enfocar la “reflexión”.  Con el ejército allí adentro, ¿que demonios vamos a hacer con el “no matarás”?

Aquí la confrontación es entre educación (algo que asociamos con la vida, que amplía perspectivas e incita a la reflexión no-violenta)y militarismo (todo lo contrario.) Nuestro sistema educativo está en crisis. Militarizarlo no es la respuesta.  Es una estrategia desleal de reclutamiento que aprovecha la crisis en nuestra educación, y en nuestra economía, para pescar soldados.

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foto de armyandnavystore.com

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2 comentarios en “picada de ojos, caños y cañones edition(2): cañones

  1. Por eso creo en el Servicio Militar Obligatorio. Es más democrático. Todo el mundo tiene que servir: ricos o pobres. Debía incluir también a las mujeres, hoy día. El servicio voluntario opera para reclutar a los pobres con menos oportunidades. Pero el Pentagono lo evita después de la experiencia de Vietnam.

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