mirando dos veces el año 2009. Parte 2, agosto-diciembre.

En el último programa radial de PARPADEANDO examinamos la segunda mitad del año 2009.  Recibimos muchas y excelentes sugerencias de amigos y amigas lectores y radio-escuchas.  Por limitaciones de tiempo, tuvimos que seleccionar solamente algunos de los eventos que definieron el año.  De modo que el programa se concentró en aquellos eventos que ilustran 1)que Puerto Rico es un país profundamente dividido, no tanto por partidos, etnias, razas, religiones o nacionalidades como por clase social. Que hay un golfo, un abismo, entre unos pocos que tienen mucho y …todos los demás.  Y que 2) durante el 2009, el estado y sus representantes parecerían expresaron una especial insensibilidad para con esa realidad, manifestando esta insensibilidad de dos maneras principales:  políticas abiertamente hostiles o una superficialidad negligente en el manejo de asuntos muy serios y muy urgentes.
En el primer segmento, comenzamos con un tema que encapsula muy bien el asunto de la división de clases, la existencia de la pobreza extrema, y la incomodidad que los representantes del estado exhiben al manejar, en palabra y acción, esa pobreza extrema: el caso de Villas del Sol.  En Puerto Rico tenemos, por un lado, “invasores de lujo” en muchos lugares costeros, así como construcciones de lujo en la zona marítimo-terrestre.   Los habitantes de Villas del Sol,  por su parte, que han ocupado ilegalmente un terreno catalogado como zona inundable, están amenazados en las cortes y asediados por la policía.  Su servicio de agua y luz ha sido interrumpido en medio de una pandemia de gripe contra la cual, reconocen todos los expertos y las mismas agencias gubernamentales, la mejor arma es la higiene personal.  Y nuestro gobernador y sus portavoces dicen, públicamente, cosas como que “no se puede pretender que esas personas reciban agua y luz pagados por otros”, o que “se le han presentado sus alternativas como plan 8 y residenciales”, o que “están ahí de forma ilegal, y tienen que salirse”, o mi favorita: “ese es un lugar peligroso y tienen que salirse, por su seguridad y la de los rescatistas que tendrían que sacarlos en caso de inundación”. Viene un señor buena gente y les dona un terreno-pero entonces el gobierno alega que es no sería ambientalmente correcto.
El mismo gobierno que quiere eliminar el Fideicomiso del Caño Martín Peña, el mismo gobierno que firma en noviembre una directriz para quitarle al Corredor Ecológico del Noreste la categoría de Reserva Natural, ahora dice que los vecinos de Villas del Sol perpetrarían daño ambiental si se mudan a los terrenos donados.
También en agosto, tuvimos los eventos famosos del “such is life”, y de las “garrapatitas”.  Los señores que emitieron las expresiones fueron castigados-pero sospechamos que no tanto por pensarlo como por decirlo, no tanto por la actitud como por la metida de pata.  Tanto Jaime González como José Madera expresaron abiertamente actitudes de desprecio y condescendencia para aquellos a quienes consideran menos y a quienes, veladamente o no, acusan de “vivir del gobierno”.  La pregunta que hay que plantearse es ¿quién le cuesta más al erario público? ¿el pobre que no tiene casa o el “contratista” o “asesor” regular que se la pasa pendiente, ojo avizor, a la subasta, a la apepé, a la oportunidad para sumarse a la nómina estatal?
En el mes de septiembre, nos concentramos en lo que hizo (y no hizo) el departamento de Educación.  En septiembre, por ejemplo, “sacaron de circulación” cinco libros por contener “vocabulario burdo y soez”.  Muchos se ha hablado en el país sobre lo que esto implica en términos de la censura literaria, o la calidad de los libros, y eso es importante. Pero para efectos de nuestro tema de hoy, lo relevante es que esta acción de prohibir libros es  llana, superficial, y por ello el complemento perfecto para las soluciones propuestas para problemas como el de violencia doméstica (que los hombres en ciernes firmen un papelito), el del desempleo (que los botados visiten una página web o un kiosko para pulir su resumé y recibir capsulitas terapéuticas que les ayuden a alcanzar la felicidad), el de las comunidades pobres (no sea garrapata y resígnese a mirar a los ricos, que puede que hasta se divierta), la criminalidad (no beba y menos en la Avenida Universidad), y la crisis moral (que recen, digo, que mediten sobre ocho de los diez mandamientos cristianos en las escuelas por las mañanas.)  Revela  superficialidad a la hora de trabajar con problemas complejos.  Una sustitución de la profundidad por el uso de algo que los jefes de agencia mientan mucho y que  llaman “valores”, unos estándares simplones en donde los estudiantes mueren asesinados a las afueras de las escuelas pero lo resolvemos con cinco simplones minutos de rezo matutino, donde 17 mujeres han muerto a manos de su pareja pero lo resolvemos con una “promesa de hombre” igualmente simplona.
Los estudiantes se gradúan de escuela superior sin poseer destrezas suficientes de lectura pero nos preocupamos porque los libro tiene malas palabras.  Las escuelas empezaron tarde, tardísimo, este año escolar.  Ahora, gracias a los despidos, muchas de ellas no tienen conserjes. En noviembre sacaron a Chardón, pero no para resolver la situación que él no fue capaz de atender, sino para nombrarlo a una “junta consultiva” y dejarlo cobrando su salario.
Y hablando de seguir cobrando, en octubre un juez del tribunal supremo justifica su decisión de preservar el “derecho adquirido” de los ex-gobernadores a tener escolta personal alegando que los puertorriqueños somos un pueblo “apasionado” y que dicha pasión nos “puede conducir a la violencia” en contra de un ex-mandatario, con consecuencias nefastas para nuestra “psiquis colectiva”. Hernández Colón, en insólita y total armonía con su nuevo mejor amigo Romero Barceló, dice que ’se hizo justicia’.  Romero dice que el pueblo hizo con él un compromiso, y “que los compromisos no se cuestionan…la gente ahora no puede  estar cuestionando el compromiso que hizo conmigo…”.  Ambos ex-gobes están nuevamente  “protegidos” de la posibilidad de un “ataque”, mientras en las calles del país, en el mes de octubre, cuando ocurrió lo de las escoltas, habían muerto ya 714 personas y ningún ex-mandatario.
Y hablando de protegerse de un pueblo apasionado, Plaza las Américas cubre sus puertas y ventanas con tormenteras, y anuncia que el día del paro del pueblo, 15 de octubre,  amanecería cerrada, por motivos de “seguridad”.  Por lo menos Plaza cerró solamente un día. El presidente interino de la universidad de Puerto Rico,  opta por cerrar todos los recintos por una semana para “proteger la seguridad de los estudiantes” y el “derecho a la libre expresión” (?!), y el rector de Mayagüez regaña a los docentes que deciden dar clases, por “poner en peligro la seguridad de los estudiantes.” Rodríguez Ema, por su parte, caracterizó a los protestones como “terroristas”.  Poco faltó para que les dijera garrapatas, o crápulas, y para que nos recordara que “such is life.” En el  paro del pueblo se juntaron 150,000 personas, decían los medios.  15,000, decía el secretario de Estado, Keneth McClintock, que además dijo haber basado su estimado en… el uso de google earth.  Por cierto, Kenneth McClintock está también en la junta consultiva esa de educación, acompañando a Chardón. Y en el comité de re-estructuración de las agencias gubernamentales.  Y en el departamento de Estad…no, ahí parece que no está, porque yo estuve llamando allí, en horas laborables, para hacer una gestión,  a todos los teléfonos del cuadro y en ningún lado me contestó un humano.  Allí no parece haber nadie.
¿Qué significa el paro?, me preguntó un lector. Haría falta un programa entero sobre esto, y en realidad yo no estoy segura,  pero algunas cosas podemos decir: significa que es posible unir muchos puertorriqueños en torno no a un partido, sino a una causa, que hay alguna razón para el optimismo.  Pero también significa que las cosas están malas. Que el gobierno de turno, apelando a una “emergencia fiscal”, ha creado una emergencia nacional. El desempleo aumentó con los despidos, y la forma disparatada, amontonada, cuidadosamente desordenada con la que se toman medidas tales como los despidos hace improbable, o al menos difícil, que el pueblo logre organizarse de manera masiva y organizada.  Pero en conexión con nuestro tema hoy, hay que recalcar  en estos eventos la falta total de una preocupación, de una respuesta gubernamental, a los reclamos y necesidades de la mayoría y especialmente de un sector particularmente pobre y/o marginado.
Y esa tendencia continúa, en eventos grandes y pequeños, durante el mes de noviembre.  La senadora Lornna Soto tuvo la genial idea  de legislar para que los familiares de los desamparados (léase gente sin techo, sin servicios básicos, sin alimentos)  atendidos por entidades sin fines de lucro, tengan que pagar por los servicios que estos desamparados reciben.  En noviembre también el gobierno adelantó el bono de navidad. Tal vez para distraer a las masas de los despidos, o para reactivar la economía poniendo a la gente a comprar en viernes negro, o ambas cosas. No te queremos emplear, pero te queremos gastando, es el mensaje, especialmente anti-ciudadano y pro-megatienda si lo ponemos en el contexto de la nueva ley de cierre, también aprobada durante esos días.
Otro evento interesante en noviembre que ejemplifica muy bien la ignorancia, la incomodidad que muestran nuestras agencias para bregar con la marginalidad y sus consecuencias:  un grupo de niños y adolescentes de un residencial ponceño hizo un video (mucho antes, pero salió a la luz en noviembre) con malas palabras, tiroteos, narcotráfico…en fin, con esas cosas que son parte cotidiana de la vida en espacios de marginalidad.  ¿La actitud de las agencias gubernamentales? De nuevo, la desconexión total, la enajenación de ese otro país que habita una porción importante de puertorriqueños.  La secretaria de la Familia, preocupada, lamentó la falta de “valores” y aplaudió cuando los nenes dijeron que iban a filmar cosas más positivas.   Representantes de las distintas agencias le echaron la culpa rápidamente no a la estructura social, ni a la marginación, sino a las familias de los nenes.  El país perdió una oportunidad para una discusión seria sobre el narcotráfico y la marginalidad. En su lugar, regañaron a los nenes. Y a los papás de los nenes.
En diciembre sacaron a Andújar de la carrera para secretario de Educación, no por nada que tuviera que ver con…bueno, con educación, sino porque dijo algo en un blog donde alguien diferente criticaba a Rivera Schatz.  Educación, ese espacio tan crucial para salir de la crisis del país, ha sido tal vez el que ha sido tratado con mayor y más descarada superficialidad por parte de este desconectado aparato estatal.  En diciembre también, Antonio M. Sagardía hizo realidad los rumores de que se iba del Departamento de Justicia cuando entregó su carta de renuncia al gobernador Luis Fortuño, quien ni corto ni perezoso se la aceptó.    Claridad nos recuerda varias cosas sobre Sagardía, y cito algunas de ellas: su temperamento volátil, que lo llevó a llamar al legislador Vega Ramos “pichón de abogado” y “enano intelectual”;  las presiones de asesores de Fortuño a favor de una aseguradora de la Reforma;  la investigación por el incidente conocido por “Betsy-gate”, que involucra al Alcalde de San Juan; Y finalmente, lo que parece haber sellado la suerte de Sagardía, ocurrió la sangrienta matanza en el negocio La Tómbola, en Toa Baja, tras la cual supimos que el principal sospechoso de esos hechos, Alexis Candelario Santana, fue cliente de Sagardía en 2003, y Sagardía le consiguió que le redujeran a 6 años de cárcel una condena de 12 años por cinco asesinatos.
Se quedan fuera muchos eventos importantes. El incendio de CAPECO, los sucesos de la avenida Universidad, el surgimiento de documentos que sugieren que el FBI sabía de los atentados contra Juan Mari Brás, los nombramientos, los casi nombramientos, los no-nombramientos, locuras varias en la legislatura, etc.  Alguien me dijo, con mucha razón, que también podríamos haber hablado de los no-eventos.  ¿Por ejemplo?  ¿Qué tal el No-Gobierno unido, esperanza de muchos de los que rajaron la papeleta de azul para no arriesgarse a una legislatura y un ejecutivo peleados otra vez?
Pero aquí hemos incluido un buen conjunto que evidencia la existencia de dos paises en una misma islita, las profundas divisiones de clase social, y la desconexión total del estado con la clase media, la clase trabajadora y sobre todo, para con los más pobres, para quienes el gobierno de turno exhibe un desprecio, una ignorancia, y una condescendencia bien particulares.
Un país que margina, y que justifica o ignora esa marginación, es un país que va por mal camino.  Para que no se nos hunda el país a todos y todas, es necesario que el 2010 nos traiga una nueva sincronía con las necesidades de todos los puertorriqueños y que nos renueve la solidaridad y el entendimiento.  En ésta, última intervención, al menos por el momento, del blog PARPADEANDO en las ondas radiales, aprovechamos para desearle a los escuchas muchas cosas buenas y mucha claridad de pensamiento en el nuevo año 2010.  Seguiremos escribiendo en este espacio, y pendientes de los comentarios, críticas e ideas de los lectores y lectoras. Feliz Navidad.

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En el último programa radial de PARPADEANDO examinamos la segunda mitad del año 2009.  Recibimos muchas y excelentes sugerencias de amigos y amigas lectores y radio-escuchas.  Por limitaciones de tiempo, tuvimos que seleccionar solamente algunos de los eventos que definieron el año.  De modo que el programa se concentró en aquellos eventos que ilustran 1) que Puerto Rico es un país profundamente dividido, no tanto por partidos, etnias, razas, religiones o nacionalidades como por clase social.  Y que 2) durante el 2009, el estado y sus representantes expresaron una especial insensibilidad para con esa realidad, y la manifestaron en  políticas abiertamente hostiles o en una superficialidad negligente en el manejo de asuntos muy serios y muy urgentes.

Comenzamos con un tema que ilustra la existencia de la pobreza extrema, y la incomodidad que los representantes del estado exhiben al manejar, en palabra y acción, esa pobreza: el caso de Villas del Sol. En Puerto Rico tenemos, por un lado, “invasores de lujo” en muchos lugares costeros, así como construcciones de lujo en la zona marítimo-terrestre.   Los habitantes de Villas del Sol,  por su parte, que han ocupado ilegalmente un terreno catalogado como zona inundable, están amenazados en las cortes y asediados por la policía.  Su servicio de agua y luz ha sido interrumpido en medio de una pandemia de gripe contra la cual, reconocen todos los expertos y las mismas agencias gubernamentales, la mejor arma es la higiene personal.   Viene un señor buena gente y les dona un terreno-pero entonces el gobierno alega que eso no sería ambientalmente correcto.

El mismo gobierno que quiere eliminar el Fideicomiso del Caño Martín Peña, el mismo gobierno que firma en noviembre una directriz para quitarle al Corredor Ecológico del Noreste la categoría de Reserva Natural, ahora dice que los vecinos de Villas del Sol perpetrarían daño ambiental si se mudan a los terrenos donados.

También en agosto, tuvimos los eventos famosos del “such is life”, y de las “garrapatitas“.  Los señores que emitieron las expresiones fueron castigados-pero sospechamos que no tanto por pensarlo como por decirlo, no tanto por la actitud como por la metida de pata.  Tanto González como Madera expresaron abiertamente actitudes de desprecio y condescendencia para aquellos a quienes, veladamente o no, acusan de “vivir del gobierno”.  La pregunta que hay que plantearse es ¿quién le cuesta más al erario público? ¿el pobre que no tiene casa o el “contratista” o “asesor” regular que se la pasa pendiente, ojo avizor, a la subasta, a la apepé, a la oportunidad para sumarse a la nómina estatal?

Luego pasamos al departamento de Educación.  En septiembre, por ejemplo, “sacaron de circulación” cinco libros por contener “vocabulario burdo y soez”.  Muchos se ha hablado en el país sobre lo que esto implica en términos de la censura literaria, o la calidad de los libros, y eso es importante. Pero para efectos de nuestro tema de hoy, lo relevante es que esta acción de prohibir libros es  llana, superficial, y por ello el complemento perfecto para las soluciones propuestas para problemas como el de violencia doméstica (que los hombres en ciernes firmen un papelito), el del desempleo (que los botados visiten una página web o un kiosko para pulir su resumé y recibir capsulitas terapéuticas que les ayuden a alcanzar la felicidad), el de las comunidades pobres (no sea garrapata y resígnese a mirar a los ricos, que puede que hasta se divierta), la criminalidad (no beba y menos en la Avenida Universidad), y la crisis moral (que recen, digo, que mediten sobre ocho de los diez mandamientos cristianos en las escuelas por las mañanas.)  Revela  superficialidad a la hora de trabajar con problemas complejos.  Una sustitución de la profundidad por el uso de algo que los jefes de agencia mientan mucho y que  llaman “valores”, unos estándares simplones en donde los estudiantes mueren asesinados a las afueras de las escuelas pero lo resolvemos con cinco simplones minutos de rezo matutino, donde 17 mujeres han muerto a manos de su pareja pero lo resolvemos con una “promesa de hombre” igualmente simplona.

Los estudiantes se gradúan de escuela superior sin poseer destrezas suficientes de lectura pero nos preocupamos porque los libro tiene malas palabras.  Las escuelas empezaron tarde, tardísimo, este año escolar.  Ahora, gracias a los despidos, muchas de ellas no tienen conserjes. En noviembre sacaron a Chardón, pero no para resolver la situación que él no fue capaz de atender, sino para nombrarlo a una “junta consultiva” y dejarlo cobrando su salario.

Y hablando de seguir cobrando, en octubre un juez del tribunal supremo justifica su decisión de preservar el “derecho adquirido” de los ex-gobernadores a tener escolta personal alegando que los puertorriqueños somos un pueblo “apasionado” y que dicha pasión nos “puede conducir a la violencia” en contra de un ex-mandatario, con consecuencias nefastas para nuestra “psiquis colectiva”. Hernández Colón dice que  ’se hizo justicia, y Romero dice “que los compromisos no se cuestionan…la gente ahora no puede  estar cuestionando el compromiso que hizo conmigo…”.  Ambos ex-gobes están nuevamente  “protegidos” de la posibilidad de un “ataque”, mientras en las calles del país, en el mes de octubre, cuando ocurrió lo de las escoltas, habían muerto ya 714 personas y ningún ex-mandatario.

Y hablando de protegerse de un pueblo apasionado, Plaza las Américas cubre sus puertas y ventanas con tormenteras, y anuncia que el día del paro del pueblo, 15 de octubre,  amanecería cerrada, por motivos de “seguridad”.  Por lo menos Plaza cerró solamente un día. El presidente interino de la universidad de Puerto Rico,  opta por cerrar todos los recintos por una semana para “proteger la seguridad de los estudiantes” y el “derecho a la libre expresión” (?!), y el rector de Mayagüez regaña a los docentes que deciden dar clases, por “poner en peligro la seguridad de los estudiantes.” Rodríguez Ema, por su parte, caracterizó a los protestones como “terroristas”.  Poco faltó para que les dijera garrapatas, o crápulas, y para que nos recordara que “such is life.” En el  paro del pueblo se juntaron 150,000 personas, decían los medios.  15,000, decía el secretario de Estado, Keneth McClintock, que además dijo haber basado su estimado en… el uso de google earth.  Por cierto, Kenneth McClintock está también en la junta consultiva esa de educación, acompañando a Chardón. Y en el comité de re-estructuración de las agencias gubernamentales.  Y en el departamento de Estad…no, ahí parece que no está, porque yo estuve llamando allí, en horas laborables, para hacer una gestión,  a todos los teléfonos del cuadro y en ningún lado me contestó un humano.

¿Qué significa todo esto?  Que el gobierno de turno, apelando a una “emergencia fiscal”, ha creado una emergencia nacional. El desempleo aumentó con los despidos, y la forma disparatada, amontonada, cuidadosamente desordenada con la que se toman medidas tales como los despidos hace improbable, o al menos difícil, que el pueblo logre organizarse de manera masiva y organizada.  Hay que recalcar  en estos eventos la falta total de una preocupación, de una respuesta gubernamental, a los reclamos y necesidades de la mayoría y especialmente de un sector particularmente pobre y/o marginado.

Y esa tendencia continúa, en eventos grandes y pequeños, durante el mes de noviembre.  La senadora Lornna Soto tuvo la genial idea  de legislar para que los familiares de los desamparados (léase gente sin techo, sin servicios básicos, sin alimentos)  atendidos por entidades sin fines de lucro, tengan que pagar por los servicios que estos desamparados reciben.  En noviembre también el gobierno adelantó el bono de navidad. Tal vez para distraer a las masas de los despidos, o para reactivar la economía poniendo a la gente a comprar en viernes negro, o ambas cosas. No te queremos emplear, pero te queremos gastando, es el mensaje, especialmente anti-ciudadano y pro-megatienda si lo ponemos en el contexto de la nueva ley de cierre, también aprobada durante esos días.

Otro evento interesante en noviembre que ejemplifica muy bien la ignorancia, la incomodidad que muestran nuestras agencias para bregar con la marginalidad y sus consecuencias:  un grupo de niños y adolescentes de un residencial ponceño hizo un video (mucho antes, pero salió a la luz en noviembre) con malas palabras, tiroteos, narcotráfico…en fin, con esas cosas que son parte cotidiana de la vida en espacios de marginalidad.  ¿La actitud de las agencias gubernamentales? De nuevo, la desconexión total, la enajenación de ese otro país que habita una porción importante de puertorriqueños.  La secretaria de la Familia, preocupada, lamentó la falta de “valores”, representantes de las distintas agencias le echaron la culpa rápidamente no a la estructura social, ni a la marginación, sino a las familias de los nenes, y el país perdió una oportunidad para una discusión seria sobre el narcotráfico y la marginalidad.

En diciembre sacaron a Andújar de la carrera para secretario de Educación, no por nada que tuviera que ver con…bueno, con educación, sino porque dijo algo en un blog donde alguien diferente criticaba a Rivera Schatz, y Antonio M. Sagardía hizo realidad los rumores de que se iba del Departamento de Justicia cuando entregó su carta de renuncia al gobernador Luis Fortuño, quien ni corto ni perezoso se la aceptó.    Claridad nos recuerda varias cosas sobre Sagardía, y cito algunas de ellas: su temperamento volátil, que lo llevó a llamar al legislador Vega Ramos “pichón de abogado” y “enano intelectual”;  las presiones de asesores de Fortuño a favor de una aseguradora de la Reforma;  la investigación por el incidente conocido por “Betsy-gate”, que involucra al Alcalde de San Juan; Y finalmente, lo que parece haber sellado la suerte de Sagardía, ocurrió la sangrienta matanza en el negocio La Tómbola, en Toa Baja, tras la cual supimos que el principal sospechoso de esos hechos, Alexis Candelario Santana, fue cliente de Sagardía en 2003, y Sagardía le consiguió que le redujeran a 6 años de cárcel una condena de 12 años por cinco asesinatos.

Se quedan fuera muchos eventos importantes. El incendio de CAPECO, los sucesos de la avenida Universidad, el surgimiento de documentos que sugieren que el FBI sabía de los atentados contra Juan Mari Brás, los nombramientos, los casi nombramientos, los no-nombramientos, locuras varias en la legislatura, etc.  Alguien me dijo, con mucha razón, que también podríamos haber hablado de los no-eventos.  ¿Por ejemplo?  ¿Qué tal el No-Gobierno unido, esperanza de muchos de los que rajaron la papeleta de azul para no arriesgarse a una legislatura y un ejecutivo peleados otra vez?

Pero aquí hemos incluido un buen conjunto que evidencia la existencia de dos paises en una misma islita, las profundas divisiones de clase social, y la desconexión total del estado con la clase media, la clase trabajadora y sobre todo, para con los más pobres, para quienes el gobierno de turno exhibe un desprecio, una ignorancia, y una condescendencia bien particulares.

Un país que margina, y que justifica o ignora esa marginación, es un país que va por mal camino.  Para que no se nos hunda el país a todos y todas, es necesario que el 2010 nos traiga una nueva sincronía con las necesidades de todos los puertorriqueños y que nos renueve la solidaridad y el entendimiento.  En ésta, última intervención, al menos por el momento, del blog PARPADEANDO en las ondas radiales, aprovechamos para desearle a los escuchas muchas cosas buenas y mucha claridad de pensamiento en el nuevo año 2010.  Seguiremos escribiendo en este espacio, y pendientes de los comentarios, críticas e ideas de los lectores y lectoras. Feliz Navidad.

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2 comentarios en “mirando dos veces el año 2009. Parte 2, agosto-diciembre.

  1. Hola, Kimo. El blog PARPADEANDO continúa – ésta fue la última intervención radial en el programa Dialogando, los lunes en WPRA. Pero el blog sigue, y creo que de vez en cuando seguiremos con los podcasts…:)

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