un ahorro de lujo en la UPR

Conceptualmente, tiene sentido implementar medidas de austeridad en la Universidad de Puerto Rico.  Después de todo, el país está en una crisis económica, y los destinos del país y de su universidad están atados en la más íntima de las relaciones: Sobreviven, triunfan o se hunden al unísono.

Pero en la práctica la cosa cambia un poco.  Porque no todas las medidas son iguales, o afectan a todo el mundo por igual.  Y hay algunas medidas para lidiar con la crisis que atentan contra la identidad misma de la Universidad. Que la distancian del país.

Tomemos por ejemplo aquellas que tienen que ver con el número de estudiantes que la universidad planifica atender.  No se habla, oficialmente, mucho de ello: Pero hay señales, y no son buenas. La Junta de Síndicos ha dicho en repetidas ocasiones que espera recaudar 40 millones del alza en la matrícula que llaman “cuota especial”.  A 800 pesos por cabeza, ese estimado asume 50,000 estudiantes matriculados en el sistema.

Solamente 50,000.  La última vez que la UPR tuvo esa cantidad de estudiantes fue en la década de los setenta.  Ahora atiende alrededor de 65,000: uno de cada tres estudiantes universitarios de la isla.

La distancia que la nueva política de ocupación generaría entre la institución y el país se agrava cuando consideramos el perfil de esos quince mil estudiantes actuales y potenciales que se quedarían sin atender.  Los índices de admisión (IGS) que constituyen el criterio único de admisión a la mayoría de nuestros programas, aumentan, en promedio, según aumenta el ingreso familiar de los estudiantes. Esto quiere decir que aunque hay estudiantes con todo tipo de IGS en todos nuestros sectores sociales, hay una tendencia a que el IGS (y por lo tanto la probabilidad de ser admitido) aumente según aumenta el estatus socioeconómico.  Dicho sesgo no es un reflejo del potencial académico sino de desventajas sistemáticas que afectan más a unos sectores que otros a través del tiempo.

El IGS, por su parte, es en gran medida una función del cupo en determinado programa.  Mientras más popular es un programa de bachillerato, y más gente solicita admisión a él, más alto se vuelve el IGS.  ¿Cuáles son los programas más populares del sistema? Por mencionar algunos: Todas las ingenierías; Biología y Pre-médica; Contabilidad.

Súmele, al bajo estimado de ocupación, las prácticas implementadas en el presente proceso de matrícula, y el cuadro empeora.  Las medidas implementadas en distintos recintos, implican una menor oferta de clases disponibles para matricular.   Para un estudiante que depende de la beca Pell para estudiar, no poder matricular su requisito mínimo de doce créditos constituye más que una barrera: Puede ser el fin de sus estudios en la UPR.

Algunos hablan de una Universidad “más pequeña y ágil”.  Yo creo que parte de la “agilidad” de la universidad pública debe estribar precisamente en su capacidad para atender sectores y geografías diversos.  El problema fiscal en la Universidad no debe, no puede, tratarse como una hoja de cálculo gigante.  La eficiencia no puede darse en un vacío moral.  Las decisiones que tomamos para cortar gastos pueden solucionar un problema matemático de presupuesto-pero agravar los problemas socioeconómicos del país.

Cerrar cupos y secciones para “ahorrar” gastos implica así cerrar oportunidades para muchos futuros ingenieros, médicos y contables en la universidad del país, y sentar las condiciones para un estudiantado menos diverso, más homogéneo socioeconómicamente.

¿Pueden el país, y su Universidad, darse ese lujo?

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5 comentarios en “un ahorro de lujo en la UPR

  1. Querida amiga,
    Parece que no solo cortan la cantidad de estudiantes si no que también cortan a los profesores que como yo estamos estudiando con asistencia económica. Pusieron en moratoria el programa sin mucha advertencia, solo un memo que enviaron el 6 de Julio, escueto, ambiguo y sin sensibilidad a las realidades de los que dejamos nuestros hogares en PR y mudamos a nuestras familias pensando que el bienestar que lograremos para nosotros servirá también para el beneficio de nuestros futuros estudiantes y de nuestra querida alma mater.
    Cuando llegó el memo me di a la tarea de averiguar lo que pudiese con quien pudiese hasta que por fin conseguí una respuesta del director de mi departamento el día después de la reunión de la junta administrativa donde tomaron esta decisión. La carta oficial apenas llegó hoy luego de que otra persona afectada llamara a preguntar qué pasaba. Ella apenas se enteró hoy de que ya no tenía ninguna ayuda ni forma de cómo terminar sus estudios.
    No tenemos ningún valor para ellos, hemos sido un renglón en el presupuesto que al ser tachado ha afectado muchas vidas. Aún si las cosas mejoran me pregunto, ¿Quién quiere trabajar para una entidad que no te valora y espera hasta el último momento, cuando prácticamente todas las ayudas externas e internas de otras universidades están repartidas? El sentimiento ha sido de abandono, de falta de respeto, de desilusión.
    Aún así sigo creyendo en la educación que nuestro querido Colegio brinda y aún así deseo regresar, no por ellos, la administración, si no por los que importan, los estudiantes. Espero que esto no sea el final.

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    1. Amiga Eileen,

      La sensación de abandono y humillación que describes me parece apropiada. Y el timing no ha podido ser peor – sin aviso suficiente para poder hacer planes alternos de financiaciación. La improvisación terrible que caracteriza la política local. Un abrazo solidario.

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  2. Tanto pones, tanto sacas. Es algo sencillo que en Puerto Rico aún no terminan de entender nuestros gobiernos o mas bien, nuestro a cuatrienios mutante único gobierno. Creen que el progreso viene sólo del ahorro y no de la inversión. Quieren bailar como expertos al principio de la primera lección. Y claro que se venderá parte de la UPR a los sospechosos habituales. Me recuerda lo que dijo Brando como Kurtz en Apocalypse Now: “the horror, the horror”. Salud y suerte.

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    1. Hola, David, la referencia a Kurtz suena terriblemente apropiada. Piensan que saber planificar y saber manipular mínimamente una hoja de excel es lo mismo. Triste está la cosa. Gracias por leer y comentar.

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